Recuerdos que evocan el viaje de ida a Venezuela, cuando era un país que llamaba a la prosperidad, que animaba al sueño de una vida mejor. Una ruta que, hace décadas, algunas generaciones hicieron con esperanza, con miedo, incertidumbre y audacia.
Experiencias que nombran una ruta de regreso. Hijas y nietas de aquellas generaciones que hoy hacen el viaje al revés, hacia Colombia, con la misma esperanza de una vida mejor, con el mismo miedo, con la misma incertidumbre y audacia.
Testimonios que narramos para no olvidar la fragilidad de nuestra gente, obligada una y otra vez a reinventar sus territorios.